Una centralita que se reinicia al arrancar, un ventilador que gira más lento de lo normal, un sensor con un desfase pequeño pero constante. Tres averías distintas y, muchas veces, una misma causa: una conexión que pasa la prueba de continuidad y falla cuando circula la corriente de verdad. Medir caída de tensión es la comprobación más barata del taller y la que más unidades de control salva de un cambio innecesario.
Por qué la continuidad no basta
Cuando mides resistencia con el polímetro, el aparato hace pasar una corriente minúscula. Un terminal oxidado, un cable con la mayoría de hilos rotos o una masa atornillada sobre pintura pueden dar una lectura casi perfecta con esa corriente y, en cambio, provocar una pérdida de varios voltios cuando el circuito tiene que mover un motor, una bomba o alimentar una unidad durante el arranque.
La caída de tensión se mide con el circuito funcionando. Si la conexión tiene resistencia, esa resistencia se convierte en voltios perdidos y el polímetro los ve.
Cómo se mide
Pon el circuito a trabajar
El consumidor tiene que estar activo: motor de arranque girando, ventilador encendido, unidad alimentada con el motor en marcha. Sin carga la medida no dice nada.
Una punta en cada extremo del tramo
Para el positivo: punta roja en el borne positivo de la batería (en el borne, no en la pinza) y negra en la entrada de alimentación del consumidor. Para la masa: roja en la masa del consumidor y negra en el borne negativo de la batería.
Lee y parte el tramo
Si la caída es alta, mueve una de las puntas hacia el medio del circuito (fusible, relé, empalme, punto de masa) hasta encontrar dónde se pierden los voltios.
Lo ideal es la escala de voltios en continua con resolución de centésimas. Si tu polímetro guarda mínimos y máximos, úsalo durante el arranque: el pico es lo que importa.
Valores orientativos
Cada fabricante da sus propios límites y, cuando existen, mandan los suyos. Como referencia práctica para decidir si merece la pena seguir buscando, usamos estas cifras:
| Tramo | Caída que ya justifica revisar |
|---|---|
| Positivo de arranque (batería a motor de arranque, arrancando) | Por encima de 0,5 V |
| Masa motor–chasis–batería (arrancando) | Por encima de 0,3 V |
| Alimentación de un consumidor de potencia (ventilador, bomba) | Por encima de 0,5 V |
| Masa de una unidad de control | Por encima de 0,1 V |
| Masa de referencia de un sensor | Unas pocas decenas de milivoltios ya pueden notarse en la señal |
La última fila es la que más se olvida. Un sensor de temperatura o de presión trabaja con señales de pocos voltios; si su masa de referencia está 50 o 100 milivoltios por encima de la masa de la unidad, el valor que lee la centralita se desplaza, sin llegar a generar código.
Dónde suele estar el problema
- Trenzas de masa entre motor y carrocería, sobre todo en coches con soportes de motor cambiados o trenzas que alguien olvidó volver a montar.
- Puntos de masa en carrocería tras reparaciones de chapa o pintura: tornillo apretado sobre superficie pintada o sellada.
- Bornes y terminales de batería con sulfato por dentro de la pinza, aunque por fuera se vean bien.
- Empalmes antiguos de una alarma, un enganche de remolque o un equipo de audio instalado fuera de fábrica.
- Conectores con terminales abiertos, que ajustan en la prueba estática y pierden presión con la vibración y el calor.
Un ejemplo de razonamiento
Un coche que durante el arranque borra la memoria de la radio y a veces deja códigos de comunicación en varias unidades. La batería da buena tensión en reposo y pasa la prueba de carga. Lo tentador es pensar en la batería igualmente o en una unidad de control. Midiendo caída de tensión arrancando entre el negativo de la batería y el bloque motor aparecen más de 1 V. Limpiando y apretando la trenza de masa del motor, la caída baja por debajo de 0,2 V y los códigos dejan de volver. Es un patrón típico, no un caso concreto de un cliente, pero sirve para ver el orden: primero la instalación, luego las piezas.
Cuándo no es esto
Si la caída de tensión está dentro de valores en todos los tramos del circuito, deja de buscar ahí y pasa a la señal, al componente o a la propia unidad. Insistir en masas perfectas no va a arreglar un sensor averiado. Y si la avería aparece solo de forma intermitente, combina esta medida con el método del artículo sobre averías intermitentes sin código.
Cuando no tengas claro qué tramo medir, lo difícil suele ser localizar en el esquema eléctrico el punto de masa real y el empalme intermedio. Eso se resuelve rápido en una consulta de soporte técnico remoto con el bastidor y una foto de la zona.